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Medicina de película: cómo usar el cine en tu práctica diaria

Desde sus inicios, el séptimo arte ha encontrado inspiración en la medicina. Muchas películas tienen como tema central las enfermedades y cómo afrontarlas, por supuesto, desde la perspectiva de cada director y con la interpretación personal de los actores. La medicina tiene mucho que aportar a esta forma de entretenimiento.

Ahora bien, seguro que, con tus ojos de médico (diferentes a los del espectador normal) has visto alguna película en la que el mensaje, la perspectiva o algún elemento te han resultado poco familiares o incorrectos. En este post no pretendemos ser críticos de cine, pero sí queremos ayudarte a escoger buenas referencias para ti y tus pacientes y contarte lo te puede aportar una sesión de cine y medicina. ¿Nos acompañas?

¿Qué se puede enseñar sobre medicina mediante el cine?

El cine tiene un potencial docente y divulgativo que la medicina puede aprovechar en su beneficio. Pocas herramientas poseen esa capacidad de llegar al gran público y de mostrar mensajes que no pueden explicarse en una sesión normal de consulta.

Tanto con tus pacientes como si tienes residentes o alumnos, las películas pueden servirte, por ejemplo, para lo siguiente:

  • Mostrar valores humanos, virtudes y actitudes.
  • Apreciar aspectos de las enfermedades desde la perspectiva del paciente.
  • Promover la reflexión individual.

Para ello, puedes recomendar películas o utilizar escenas seleccionadas previamente, que ilustren aquello que deseas. Esta es una metodología muy útil, por ejemplo, para enseñar (y aprender) empatía y técnicas comunicativas.

A continuación, te ponemos ejemplos de películas que tratan diversos temas médicos.

Las enfermedades infecciosas en el cine

En general, las películas sobre enfermedades infecciosas se han realizado conforme a la popularidad del momento. Por ejemplo, en las primeras épocas del cine, las enfermedades más representadas fueron la peste y la tuberculosis. Philadelphia (1993) no se habría rodado nunca de no haber aparecido el VIH; Estallido (1995) debe su existencia al ébola; The host (2006) se inspiró en la epidemia del SARS y Contagio (2011) se basó en el virus de Nipah.

Las enfermedades infecciosas afectan a todos. Como profesional sanitario, puedes usar estas películas en tu labor de enseñar e informar… además de disfrutarlas.

Las enfermedades psiquiátricas en el cine

Durante mucho tiempo, las enfermedades psiquiátricas han sido un tema tabú. De hecho, lo siguen siendo, aunque cada vez menos, en parte gracias a que el mundo del cine las ha acercado al público. Éxitos como Una mente maravillosa, El club de la lucha, El maquinista, Memento o El diario de Noa son ejemplos de películas que tratan las enfermedades mentales.

Este acercamiento, no obstante, ha contribuido a veces a estereotipar al enfermo mental y a relacionarlo con episodios de violencia, comportamiento antisocial y necesidad de reclusión. Tu tarea puede consistir en decidir qué películas tratan de forma correcta los problemas de este tipo. ¡Adelante! Ya te hemos dicho unas cuantas películas por las que empezar.

El cáncer en el cine

En algunas películas, el cáncer se utiliza de modo contextual, para dar verosimilitud al argumento; es decir, la enfermedad es relevante, pero el argumento no gira en torno a ella. En otras, el cáncer es el centro del argumento. Ejemplos en los que el cáncer es relevante en la película son La fuerza del cariño, La suerte de Emma y Otoño en Nueva York. Películas donde el cáncer es el hilo argumental son Planta 4.ª, Gritos y susurros y Mi vida sin mí.

Hay muchas más. Quizás puedes hacer tu propia lista y recomendarla a los pacientes que creas conveniente, para ilustrar ciertos aspectos de la enfermedad. En las referencias encontrarás un artículo con información ampliada sobre este tema.

¿Sabes lo que es FICAE?

Pepe Miralles dirige el Festival Internacional de Cortometrajes y Arte sobre Enfermedades (FICAE), que se celebra en el IVAM, en Valencia. Lo organiza la universidad politécnica de Valencia (UPV). En la última edición (la 3.ª) se inscribieron 1700 cortometrajes, de los que se proyectaron 80.

Uno de los objetivos clave del festival es el de derruir los estigmas que padecen muchos pacientes en su entorno, así como estimular el diálogo y la reflexión en torno a las distintas patologías y sus contextos. Y, para ello, emplea el cine y el arte.

Te recomendamos explorar su página web para descubrir los temas que se han tratado en todas sus ediciones, los ganadores y la asociación sin ánimo de lucro vinculada a este festival. ¿Quién sabe? Puede que asistas a la próxima edición o quieras proponérselo a alguien.

Referencias