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Gestión eficiente de la consulta médica: ¡optimiza tu tiempo!

Estás en medio de la consulta. Miras el reloj. Ya vas con media hora de retraso. Echas un vistazo a la lista de pacientes que te faltan por visitar. Te han puesto más de los habituales. Te llaman por teléfono. Se te cuelga el ordenador. Te despides de un paciente porque has terminado de atenderlo, pero aprovecha para comentarte otro problema. Sigues acumulando más minutos de retraso. Los pacientes empiezan a protestar cuando entran en la consulta y te recuerdan —por si no te habías dado cuenta— que llevas más de una hora de retraso. Empiezas a ponerte de los nervios… ¿Te suena esta situación?

El aumento de la presión asistencial es una realidad del día a día de los médicos y, si no se gestiona de forma adecuada, la calidad de la asistencia se verá mermada y podrás sufrir estrés laboral.

En este post te ayudaremos a gestionar el tiempo en la consulta, no solo para evitar retrasos, sino para mejorar la atención médica que reciban tus pacientes y para cuidar tu salud mental.

¿Qué habilidades necesitas para tener una consulta eficiente?

En relación con la gestión del tiempo, necesitas desarrollar dos tipos de habilidades:

  • Habilidades de organización. Para gestionar el tiempo de forma adecuada en la consulta propiamente dicha.
  • Habilidades de comunicación. Para optimizar el tiempo durante la entrevista clínica con tus pacientes.

¿En qué se te va el tiempo?

Es cierto que hay muchos factores que no puedes controlar que afectan al tiempo que empleas en la consulta médica, pero merece la pena que dediques 1 o 2 semanas en apuntar todo lo que haces desde que llegas a la consulta hasta que te marchas. Así, podrás detectar posibles áreas de mejora.

¿Cómo puedes optimizar el tiempo en la consulta?

A continuación, te ofrecemos algunos consejos fáciles de seguir para conseguir una consulta altamente eficiente.

  • Sé puntual. Aprovecha al máximo esos primeros minutos tras tu llegada.
  • Analiza tu agenda. Dedica algo de tiempo a revisar tu agenda, ya sea de forma diaria o semanal.
  • Ten todo preparado. Si es posible, intenta evitar salir en medio de la consulta a coger alguna herramienta o documento que necesites para la consulta. Así, no te expondrás a interrupciones que podrías haber evitado.
  • Ordena el espacio de tu consulta. Hazla funcional. Perderás menos tiempo, te sentirás más cómodo y tus pacientes te lo agradecerán.
  • Revisa la historia clínica del paciente en un vistazo. Optimiza el tiempo de futuras visitas y enfoca la historia clínica de tal manera que en pocos segundos puedas ver (o recordar, si ya conocías al paciente) los aspectos clave, como, por ejemplo:
    • Última visita: motivos de consulta, pruebas solicitadas, plan.
    • Episodios abiertos.
    • Tratamiento actual.
    • Alergias y antecedentes de interés.
  • Sé sistemático, ordenado y escueto en la historia clínica. No te van a valorar por ser un buen literato.
  • Sé realista. Es conveniente que sepas diferenciar muy bien el tiempo que te gustaría tener del tiempo que en realidad tienes.
  • Prioriza. Especialmente si no puedes atender todas las demandas de tu paciente.
  • Implementa la telemedicina. Con la pandemia de la COVID-19 se ha generalizado el uso de la teleconsulta, sobre todo mediante llamadas telefónica. Cuando sea posible, llama a tu paciente por teléfono para aquellas consultas en las que no sea necesario que acuda de forma presencial.
  • Mantén una actitud positiva. Evita pensamientos destructivos del tipo «me siento desbordado/a, no soy capaz».
  • Aprovecha los tiempos muertos. El tiempo es oro. Puedes aprovechar esos segundos en los que los pacientes se visten o desvisten para escribir en la historia clínica o revisar información.
  • Sé estricto con tu tiempo de descanso. Ni lo alargues, ni dejes de tomarte ese tiempo para recuperar fuerzas.
  • Aprovecha y respeta los tiempos asignados a reuniones y sesiones de formación.
  • Trabaja en equipo. Dedica algo de tiempo a organizarte con el personal de enfermería y resto de la plantilla.
  • Construye una buena relación con tus pacientes. Si creas un ambiente de confianza, los pacientes se sentirán cómodos y conseguirás que la consulta sea fluida y eficiente.
  • Anamnesis y exploración física integradas. Una vez que identifiques el motivo de consulta, finaliza la anamnesis mientras exploras al paciente.

Ten a mano herramientas de consulta

Procura tener accesibles todos aquellos documentos, programas o herramientas que puedas necesitar en la consulta.

  • Protocolos de tu centro
  • Guías clínicas
  • Vademécum
  • Web de interacciones medicamentosas
  • Calculadoras específicas

Una buena idea es tener abiertos en el ordenador ya desde el principio todas las herramientas que utilices habitualmente.

Evita los riesgos de una consulta con prisas

Gestionar bien el tiempo hará que tu consulta sea eficiente, ganarás confianza en ti mismo y, lo más importante, te aportará calidad de vida profesional.

Referencias