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Comunicación no verbal (I): lo que el paciente cuenta sin hablar

La comunicación no verbal está omnipresente en nuestras relaciones con las personas. Los expertos estiman que el 60 % de la comunicación no es verbal y, además, es el principal canal de comunicación en la relación médico-paciente. Aun así, ¿crees que le prestas la atención que se merece?

Si aprendes a interpretar el lenguaje corporal de tus pacientes, contarás con una gran ventaja en la entrevista clínica. En este post te explicaremos qué es la comunicación no verbal y cómo puedes utilizarla para sacar el máximo de información en tus visitas médicas.

¿Qué es la comunicación no verbal?

A diferencia de la verbal, la comunicación no verbal es un proceso mediante el cual se transmite un mensaje por medio de gestos, expresiones o movimientos corporales. Las palabras no tienen lugar en la comunicación no verbal.

La comunicación no verbal es universal e innata. En un experimento que se realizó con personas de una tribu aislada de Nueva Guinea, se observó que utilizaban los mismos movimientos faciales que utilizamos habitualmente para expresar emociones básicas como la tristeza o la alegría.

¿Cuáles son los tipos de comunicación no verbal?

Se suelen diferenciar tres tipos de comunicación no verbal:

  • Comunicación no verbal kinésica. Es lo que conocemos como lenguaje corporal: gestos corporales, expresión facial y miradas. Por ejemplo, guiños, respirar de forma acelerada, levantar las cejas, etcétera.
  • Comunicación no verbal proxémica. Se refiere a la distancia entre las personas. En teoría, a menor distancia, más cercana es la relación entre dos personas. Así, aunque es obvio que la proxémica está influida por la cultura —y ahora por la pandemia de COVID-19—, el antropólogo Edward T. Hall diferenció cuatro tipos de distancia interpersonal:
    • Distancia íntima: 0-60 cm
    • Distancia personal: 60-120 cm
    • Distancia social: 120-300 cm
    • Distancia pública: >300 cm
  • Comunicación no verbal paralinguística. Es el conjunto de signos visuales, orales, táctiles y auditivos. Por ejemplo, gruñidos, risas, entonación del habla, cadencia, silencios, etcétera.

¿Cómo te puede ayudar la comunicación no verbal en la relación médico-paciente?

A continuación, te mostramos una serie de signos que podrían mostrar tus pacientes y su posible significado.

  • Tiene los hombros caídos o se encoge de hombros: podría sugerir que tiene la autoestima baja o que está deprimido y se siente incapaz de hacerle frente a sus problemas.
  • Tiene una postura erguida: señal de seguridad.
  • Tiene una postura relajada: se siente cómodo.
  • Tiene una postura de tensión: podría indicar cierto rechazo a la situación en la que se encuentra.
  • Sostiene tu mirada: señal de seguridad o deseo de comunicación o atención.
  • No te mira a los ojos: podría significar desinterés, preocupación o incomodidad con el tema que se trata.
  • Mira al suelo: podría ser una actitud reflexiva o incluso evasiva.
  • Hace movimientos repetitivos con las manos o los pies, entrelaza las manos: podría significar inseguridad o ansiedad.
  • Cruza los brazos: podría estar poniendo barreras a la comunicación, estar a la defensiva.
  • Oculta la cara, se toca la nariz, el cuello, los ojos, titubea, cambia el tono de voz: podría indicar que está mintiendo o que está incómodo con el tema que se trata.
  • Se sienta con los pies separados: puede ser muestra de rebeldía o autoridad.
  • Se sienta con los pies cruzados: podría indicar resistencia.
  • Se sienta con los pies hacia atrás: podría indicar inseguridad.
  • Camina con vacilación: podría indicar inseguridad.
  • Mira mucho el reloj: ve acabando la consulta porque tu paciente tiene ganas de marcharse.

 ¿Te has preguntado por qué tu paciente te observa tan atentamente?

¿Creías que solo era para captar toda la información? Te equivocas. El paciente te podría estar observando con atención por diversas razones:

  • Para controlar la situación. Tu paciente se siente desvalido y en esta situación de incertidumbre busca en ti expresiones faciales o gestos que lo tranquilicen y le den seguridad.
  • Por desconfianza. Esto se da sobre todo en pacientes con personalidad paranoide. Tu paciente quiere descubrir la información que le escondes. Las personas que tienden a ser desconfiadas lo son aún más cuando están enfermas.
  • Como anticipación. Tu paciente observa tus gestos, tus miradas y tu actitud corporal para intentar anticipar la información médica. La anticipación es un mecanismo de defensa que los pacientes utilizan para sobrellevar la angustia que les produce una situación estresante.
  • Como suplemento. Si utilizas demasiados tecnicismos o no puedes atender a tu paciente el tiempo suficiente para resolver sus dudas, este te observará atentamente para intentar obtener información adicional a la verbal.

Para y observa, escucha, siente…

Vamos por el mundo con prisa, sin prestar atención a lo que ocurre a nuestro alrededor, a lo que ocurre con nuestros pacientes. Si te detienes, aunque sea solo por un instante, y observas lo que el paciente te quiere comunicar —aunque sea sin decir nada—, sin duda obtendrás información fiable y veraz que optimizará tanto tu relación con el paciente como el abordaje de su problema médico.

Referencias